“Sarah Minter: mirar la ciudad desde los bordes” se presenta del 14 al 19 de abril con un recorrido por su obra y su visión de los márgenes urbanos
“Sarah Minter: mirar la ciudad desde los bordes” se presenta del 14 al 19 de abril con un recorrido por su obra y su visión de los márgenes urbanos
Redacción
Publicado el 15 de Abril de 2026
A diez años de su partida, es importante recordar a Sarah Minter (1953-2016), que fue una de las figuras más importantes del cine experimental y el videoarte en México. Su obra, desarrollada entre los años 80 y los 2000, explora la relación entre ciudad, juventud, marginalidad y experimentación audiovisual.
Su cine surge de la necesidad de registrar cuerpos, estéticas marginales y comunidades que reinventan la ciudad desde sus bordes. A lo largo de su filmografía, Minter construyó una mirada personal que desdibujó las fronteras entre documental, ficción, videoarte y ensayo audiovisual. Desde sus primeros trabajos, su cámara se instala en los espacios donde la juventud experimenta con la identidad, el deseo y la pertenencia.
En películas como Alma punk (1991) la directora se sumerge en la subcultura juvenil, mostrando el punk como resistencia, como forma de construir comunidad y habitar una ciudad que constantemente margina y expulsa. La Ciudad de México atraviesa su obra como un territorio caótico, fragmentado e intensamente vivo y vibrante. Filmó sus calles, azoteas y muros, que convirtió en escenarios donde los cuerpos, los gestos y las miradas construyeron un registro íntimo que desafio la normatividad social y la volvió performática.
En trabajos como Nadie es inocente (1987) y Nadie es inocente 20 años después (2010), Minter introduce una dimensión temporal: el paso de los años transforma a sus personajes y reconfigura el sentido de sus rebeldías juveniles. La juventud que alguna vez se proclamó radical enfrenta ahora las marcas del tiempo, la memoria y las contradicciones de la vida adulta.
Más adelante, en Verano en utopía (2012), la cineasta registró la vida cotidiana de la comunidad de Christiania, Dinamarca, revelando las contradicciones y las resistencias de una comunidad anarquista frente a los procesos de normalización del gobierno danés. En Hablame de amor (2009), en cambio, registra conversaciones íntimas sobre amor, sexo y afectividad durante una serie de cenas entre amigos, donde las experiencias personales sustituyen el discurso abstracto.
Su trabajo dialoga con el lenguaje del video experimental: montajes fragmentados, superposiciones, manipulación de la imagen y el sonido electrónico, y una sensibilidad cercana a la cultura visual y musical urbana. Estos recursos no son meramente estéticos; funcionan como estrategias para romper con las convenciones del cine narrativo y abrir espacios para otras formas de percepción. La obra de Sarah Minter constituye un archivo sensible de la contracultura mexicana y, al mismo tiempo, una exploración radical de las posibilidades del lenguaje audiovisual. Su cine no busca fijar la realidad, sino abrirla: fragmentarla para que identidad, deseo y ciudad puedan reinventarse continuamente
Texto de Saudhi Batalla. Marzo de 2026. AMBULANTE, RÍO ABIERTO, incluido en el programa de mano de abril de 2026 de la Cineteca Nacional, vía Prensa de la Cineteca Nacional.

Boletín: Prensa Cineteca Nacional
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